04.07.18 | Investigación

Segunda temporada de campo del proyecto “Andes-Bofedales-Ganadería”

El Instituto de Montaña participa en estudios sobre los efectos de la desglaciación acelerada y el cambio social-demográfico en el Parque Nacional Huascarán con el objetivo de identificar estrategias de conservación socialmente viables.

El equipo multi-disciplinario del proyecto de la National Science Foundation (NSF) “Andes-Bofedales-Ganadería: Cambios combinados humano-naturales en un sistema tradicional de medios de vida y gestión de la tierra en los Altos Andes” lleva a cabo su segunda temporada de investigación en la Cordillera Blanca.

Equipo Social-Geográfico del Proyecto Andes-Bofedales-ganadería. Foto: J. Recharte

El equipo reúne a un amplio equipo multi-disciplinario:

  • Gillian Bowser y Randall Boone y estudiantes de Colorado State University, responsables del componente de ecología y biodiversidad
  • Jorge Recharte, Beatriz Fuentealba, Eyner Alata, Yanett Gonzales del Instituto de Montaña; responsables de los estudios sobre instituciones sociales en el manejo de pastizales.
  • Javier Ñaupari y la estudiante de postgrado Melody Zarria del Laboratorio de Utilización y Ecología de Pastizales de la Universidad Nacional Agraria La Molina, encargados de los temas de productividad de pastizales y ganado.
  • Kenneth R. Young y Molly Polk del Departamento de Geografía de University of Texas Austin, encargados de los estudios de paisaje y bio-geografía.
  • Rodney Chimner de Michigan Technological University, a cargo del mapeo y caracterización de bofedales.

Esta segunda temporada de investigación se lleva a cabo entre los días 28 de junio y finales de julio del presente año. Asimismo, se ejecuta en dos quebradas del Parque Nacional Huascarán en Ancash: Río Negro y Ulta, cada una de ellas bajo condiciones de manejo.

Equipo Social-Geográfico en rumbo a entrevistar familias ganaderas en bofedal de Río Negro – Ancash. Foto: J. Recharte

El equipo del proyecto reúne evidencia y debate las interacciones entre el impacto que tiene de un lado el retroceso glaciar y las decisiones que toman las familias ganaderas en este contexto y cómo ambos procesos afectan el estado de los ecosistemas de bofedal. Estos procesos son importantes ya que afectan la sostenibilidad del uso de la tierra en cabeceras de cuenca, paisajes de importancia para la seguridad hídrica de la agricultura y ciudades tanto en valles inter-andinos como en la costa. El proyecto desarrollará un modelo basado en agentes para el contexto de Cordillera Blanca que permita entender mejor las interacciones complejas entre procesos ecológicos, sociales y de políticas con la finalidad de orientar decisiones para el uso sostenible de las cabeceras de cuenca.

Jorge Recharte – Director del Instituto de Montaña